Дед Мороз (transliterado: Ded Moroz). Literalmente, algo así como Viejo Escarcha, más conocido como Abuelo Hielo o Abuelo de las Nieves. Este Papá Noel ruso viaja, además, acompañado por su nieta y ayudante Снегурочка (transliterado: Snegurochka), Nievecita, más conocida como la Dama de las Nieves.


Características


Ded Moroz
va vestido con un abrigo azul, rojo o blanco, tiene una larga barba blanca, calza unas altas botas de fieltro y se apoya en un bastón rematado con forma de estrella. Su cabeza está adornada con un gorro boyardo. Tres caballos uncidos a un trineo (una troika) son su medio de transporte. El de Ucrania lleva tres renos. Para entregar los regalos, llama a la puerta -a diferencia de Papá Noel- y los coloca bajo el árbol, ayudado siempre de la Dama de las Nieves, que suele representarse vestida de blanco o de plata.

Dez Moroz


El Abuelo Hielo es, en la actualidad, ampliamente conocido como el Papá Noel ruso (y de otros países eslavos o de la órbita soviética, por supuesto, como Bielorrusia, Ucrania, Georgia, o los territorios de la antigua Yugoslavia). Deja sus regalos, a diferencia del afable gordinflón occidental, la víspera de Año Nuevo.

Recordemos que la fiesta estrella en las Navidades rusas es el Año Nuevo y no la Natividad (más aún: la gran fiesta religiosa ortodoxa eslava es la Pascua, muy por encima de la Navidad). Esto se debe a que en época soviética las manifestaciones religiosas no eran algo oficial (ni estaban bien vistas), sino que pertenecían al ámbito privado, por lo que se instauró, desde la consolidación de la Revolución, esta gran fiesta laica alejada de creencias del Antiguo Régimen, como veremos más adelante.

Además, el Año Nuevo es la primera fiesta en celebrarse por aquellas tierras: la Navidad se celebra el 7 de enero (por ser una fiesta de la Iglesia Ortodoxa y regirse ésta por el antiguo calendario juliano). Por esto mismo, también se celebra el Año Nuevo Viejo, o Año Nuevo Ortodoxo, el 14 de enero.

Después de este repaso a los usos y fechas navideños rusos, vamos a centrarnos en el orígen del Abuelo Hielo. Como cabría esperar, tiene su orígen en la mitología eslava oriental. Los cuentos más antiguos le presentan como un hechicero malvado y cruel, parecido a los viejos dioses eslávicos del viento y del tiempo (Pozvizd), del invierno (Zimnik) y del inframundo y de los hielos (Korochun). De acuerdo a la leyenda, Ded Moroz disfrutaba congelando a la gente y raptando niños, capturándolos en su gigantesco saco. Sin embargo, bajo la influencia de las tradiciones ortodoxas, el personaje fue completamente transformado, adoptando al final ciertos aspectos del Sinterklaas holandés (San Nicolás), germén del actual Papá Noel (llevado por los inmigrantes holandeses a América), un ser bondadoso que traía regalos a los niños una vez al año.

Desde el siglo XIX, las rasgos principales del Ded Moroz fueron tomando forma a raíz de las inevitables influencias literarias. En este caso, hay que destacar el "libretto" de la ópera de Korsakov Снегурочка–Весенняя сказка (transliterado: Snegurochka–Vesennyaya Skazka, La doncella de nieve: un cuento de hadas primaveral), basado en la obra de teatro homónima de Ostrovski. Para finales de ese mismo siglo, Ded Moroz ya se había convertido en el más popular de los muchos "obsequiantes de Año Nuevo" que había en Rusia.

Tras la Revolución, las tradiciones navideñas, como decíamos, fueron combatidas por considerarse religiosas y propias de la clase burguesa. De hecho, en 1928, Ded Moroz fue declarado "aliado del cura y del kulak (campesino acomodado)". A pesar de esto, el Abuelo Hielo tomó su forma y protagonismo actual bajo tiempos soviéticos, ya que se convirtió, tras consolidarse la Revolución, en el gran símbolo de las nuevas fiestas de Año Nuevo.

Los soviéticos vieron en esta celebración algo positivo por dos razones: era una fiesta aceptada de modo general por la población y, además, era un acontecimiento no religioso, en contraposición a las antiguas fiestas de Navidad. De hecho, algunas tradiciones navideñas se recuperaron a partir de una famosa carta enviada al diario Pravda el 28 de diciembre 1935. En ella, Pavel Postyshev (conocido cargo soviético) arguía que los orígenes de las fiestas eran, en cualquier caso, pre-cristianos, y menos importantes que los beneficios que podrían traer aquellas tradiciones a los niños soviéticos. En 1937, un hombre disfrazado de Ded Moroz visitaba, por primera vez, el Palacio de las Uniones (lugar en el que se celebraban los congresos del PCUS). A partir de este momento, Ded Moroz se impuso definitivamente. Stalin dispuso que vistiera sólo de azul, en contraste con Santa Claus estadounidense. Como nota curiosa, en tiempos del "hombre de acero", en las representaciones navideñas aparecían el Ded Moroz, la Snegurochka y el bebé del Año Nuevo, conformando una representación alegórica de San José, María y Jesús.

Actualmente, en una Rusia que ha recuperado muchos de sus valores identitarios tras la debacle capitalista pro-occidental de principios de los 90, Ded Moroz ha recobrado todo su protagonismo. Hasta tal punto es así que las autoridades se han esforzado por establecer unas "reglas" litúrgicas y un trasfondo general al mito. En 2001, a iniciativa del entonces alcalde moscovita, Yuri Luzhkov, al Abuelo Hielo le otorgaron un pasaporte simbólico y se escribió su "biografía" oficial. Su lugar de nacimiento sería Veliki Ustiug, ciudad nórdica que queda en la provincia de Vologda, casi en la misma frontera con la de Arjanguelsk. Dicen los cronistas locales que, en 1998, tras visitar el monasterio de la Trinidad de Gleden, uno de los muchos edificios históricos de la región, a Lushkov le vino la idea de que de esos parajes pudo salir alguna vez el Ded Moroz. Tres años después, las autoridades de Moscú y Veliky Ustiug iniciaron un proyecto que culminó en la construcción de un parque temático a 12 kilómetros de la ciudad. Ésta se ha convertido así en un importante centro turístico en las fiestas de Año Nuevo y los primeros días de enero.

La popularidad de este personaje pagano ha supuesto que incluso la Iglesia Ortodoxa haya querido "bautizarlo". Sin éxito, por ahora.


Snegurochka


En 1869, nuestro querido Afanasiev adapta esta historia del folclore y la publica en el segundo volumen de su gran obra: Поэтические предания о светилах небесных (Concepciones poéticas de los eslavos sobre la naturaleza). La historia es básica: un campesino, Iván, vive con su mujer, María, en amor y armonía, pero se hacen viejos y los hijos no llegan. Un dia, tras una copiosa nevada, salen al exterior y empiezan a esculpir una muñeca. De repente, la muñeca cobra vida y la pareja agradece al Señor por haberles enviado una hija. En el folclore, Snegurochka suele derretirse en primavera para volver con las nieves.

En 1873, Ostrovsky escribe la obra de teatro de la que habíamos hablado en el apartado del Ded Moroz, La doncella de nieve: un cuento de hadas primaveral. Esta vez aparece una Dama de las Nieves hija del Padre Hielo y la Madre Primavera, y ruega por disfrutar de la compañía de los humanos mortales. Crece como una pastora llamada Lel, pero su corazón es incapaz de conocer el amor. Su madre se compadece y acaba otorgándole ese don pero, al enamorarse, su corazón se calienta y la Dama se derrite.

El desarrollo posterior se da bajo período soviético, donde aparecerá ya como la nieta y ayudante del Abuelo Hielo (ver imagen). La historia del Dez Moroz y de la Snegurochka fue utilizada en varias películas y óperas en época soviética. Hoy en día, son los grandes artífices de la ilusión de los niños rusos en estas fechas.

Como regalo navideño, os dejo la película soviética de animación de 1937 El padre hielo y el lobo gris:


Director - Olga Khodataeva
Guión - Vladimir Suteyev
Música - G. Lobachev
Sonido - S. Rensky

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