"Jueves de Máslenitsa", óleo de Boris Kustodiev. 1916.

La Máslenitsa (Масленица), que el presente año se celebra esta semana (del 11 al 17 de marzo), es algo así como el Carnaval de los rusos. Es una fiesta folclórica y religiosa que proviene de los antiguos eslavos orientales. Bebe de la tradición pagana y de la cristiana. Por un lado, en la mitología eslava, la Máslenitsa celebraba el inminente fin del invierno y la llegada de la primavera, además de incluir los rituales del inicio del nuevo ciclo (año), los que aludían a la fertilidad, y el importate culto a los antepasados. Con la primavera llega el renacimiento simbólico del mundo, que se relaciona directamente con la fertilidad del suelo, de los hombres y del ganado. Por su parte, para los cristianos, la Máslenitsa correspondía a la semana anterior al comienzo de la Gran Cuaresma. 

La semana se dividía en dos períodos: lunes, martes y miércoles, días en los que se podía trabajar en las labores domésticas, por un lado; y jueves, viernes, sábado y domingo, en los que se paralizaba todo tipo de trabajo, por otro.

Durante esta semana, los ortodoxos tienen prohíbido comer carne, aunque sólo se prohíben los derivados lácteos (así como pescado y huevos) cuando termina la Máslenitsa. Por esto, se conoce popularmente esta semana como "semana del queso" o "semana de los blinis". Y, es que, la comida más característica de la Máslenitsa son, sin duda, los blinis. Redondos y dorados, estos pequeños y ricos manjares se elaboran con tres de los productos que en esta semana permite el rito: mantequilla, huevos y leche. Así, este período es la última oportunidad para los creyentes de disfrutar de los alimentos de origen animal, y de algunas actividades sociales que estarán prohíbidas en la ascética temporada de la Cuaresma.

Los rituales de la semana


El domingo antes de Carnaval, según la tradición, se visitaba a los parientes, amigos, vecinos, y también se recibía a los seres allegados en la casa. Puesto que en esta semana no se podía comer carne, el último domingo antes de Máslenitsa, se llamaba “el domingo de carne”, en el que el suegro llamaba al yerno para comer los productos cárnicos perecederos.

El lunes era el “recibimiento” de la fiesta. Ese día se hacían los preparativos de toda la semana. Por la mañana, los niños confeccionaban el típico muñeco de paja de Máslenitsa, lo ataviaban y lo paseaban por las calles. Esta figura es una evocación de la antigua diosa eslávica de la fertilidad, Kostroma. Los niños se montaban en columpios y llenaban las mesas con toda suerte de dulces. 

El martes era el “zaigrysh”. Este día comenzaban los juegos. Por la mañana, chicas y chicos se entretenían patinando en las pistas de hielo y comían blinis. Los chicos, al igual que las muchachas, buscaban pareja (pero las bodas no se celebraban hasta después de Pascua).

El miércoles era el “día goloso”. Huelga decir que entre los dulces preferidos estaba el blini.

El jueves era el “razguliai” (“el paseo”).Este día, para ayudar al sol a ahuyentar el invierno, la gente, conforme a la tradición, montaba a caballo “siguiendo la dirección del sol”, es decir, en sentido de las agujas del reloj, alrededor del pueblo. Los hombres se divertían repartiéndose en dos grupos con el objetivo de escenificar la defensa o la toma de una pequeña ciudad hecha de nieve.

El viernes era “la tarde de la suegra”,cuando el yerno iba a comer blinis a casa de su suegra.

El sábado se celebraban las “reuniones entre cuñadas”. Ese día se visitaba a todos los parientes y se les ofrecía blinis.

El último día de la semana de la Máslenitsa se llama "Domingo del Perdón" (también conocido como el "Domingo del Queso", por ser el último día en el que se pueden consumir productos lácteos antes de la Cuaresma), que indica el deseo de perdón divino que protagonizará la Gran Cuaresma. En el oficio verpertino, cada persona se postra (земной поклон) ante otra y pide perdón, empezando así la Gran Cuaresma (el día siguiente se conoce como "Lunes Puro") en un espíritu de reconciliación y de amor cristiano. Como culminación de la celebración, el domingo por la noche, la Dama Máslenitsa es despojada de sus galas y arrojada al fuego de una hoguera. Situada en el centro de la hoguera, se despiden de ella con bromas, canciones y bailes. Cuando el invierno arde, comienza la última fiesta: los jóvenes saltan por encima de la hoguera. Con este concurso de agilidad, termina la celebración de Máslenitsa. Los blinis que hubieran sobrado de las celebraciones también se echan al fuego, y las cenizas de todo ello se entierran en la nieve, en una especie de alegoría fecundadora.

"Quema de la Máslenitsa". Óleo de A.M. Vasnetsov, 1920.

En estos días podemos ver peleas de bolas de nieve, trineos, niños jugando en los columpios, etc. En algunas regiones, cada día de la Máslenitsa tiene su propia actividad: un día para el trineo a caballo, otra para que los yernos visiten a sus suegros, otro día para visitar a los padrinos... Actualmente, las celebraciones varían dependiendo de la región, pero el alborozo, el colorido y el espíritu festivo no faltan en ningún rincón.

Típico juego de "capturar la fortaleza de nieve", en un óleo de Vasily Surikov. 1891.

En época soviética, como ocurría con todas las fiestas religiosas, no había celebración oficial de la Máslenitsa. Sin embargo, se mantuvo en las tradiciones familiares en un sentido festivo-gastronómico y de reunión, como una ocasión especial para preparar blinis con todo tipo de rellenos y guarniciones. Desde la Perestroika se ha vuelto a celebrar, incluso al aire libre.

Os dejo una gran infografía sobre la Máslenitsa, cortesía de los chicos de RIA Novosti. Muy ilustrativa:


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